Blog de Jose Maria Mosquera, gallego afincado en Pontevedra e interesado especialmente en cine y arte digital. Escribo artículos provisionales, siempre en continua revisión. No me gusta que sean demasiado largos, dada la inmediatez del medio.
viernes, 10 de abril de 2026
lunes, 23 de marzo de 2026
Kieslowski
Por lo general Kieslowski usa el cliché narrativo para tejer la acción. Es un cine sobre las intuiciones y los presentimientos. Precisamente esto es lo que hace que nos despistemos en sus guiones, ese contraste entre lo verosímil de la narración de los hechos y lo intuitivo, y extraño en ocasiones, de como los sienten sus protagonistas. Kieslowski esta muy alejado de los géneros, aunque algo perduran a lo lejos. Se nota la tensión en los pequeños detalles, el dolor de las miradas. Ante todo la poesía de los sentimientos, es una constante en el director polaco.
"Sin Fin" es una sugerencia de que no todo es necesariamente esperanza en la Polonia de "Solidariedad", la desesperación es más grande que la visión del futuro. El instinto de supervivencia es más fuerte que los valores. Pero Kieslowski no quiere caer en el moralismo de la crítica política, es más existencial, intenta aunar existencialismo con política, para algunos algo antagónico. De ahí que nadie, ni siquiera el estado, sea culpable, por lo menos para el director polaco, aunque algunos se sientan así. Puede que haya cosas discutibles en este film, de resonancias religiosas, pero Kieslowski es un gran director.
"Rojo" es un melodrama que tiene resonancias existencialistas, "el infierno son los otros" como diría Sartre. Parece como el director polaco preguntara: ¿porqué somos así?, una pregunta sin respuesta, pero que el amor y la reconciliación con la vida podrían valer.
En "Azul" el director no deja bien claro que la autora de la música fuera la Binoche, no su ex-marido fallecido, por lo menos al cien por cien. Se podría decir que "Azul" es la búsqueda por parte de su protagonista de un partenaire creativo, del conocimiento del otro, de la fusión entre amor y arte. Ella está como muerta pero al final renace gracias a la música. El arte será finalmente el que la redima y la devuelva a su sitio.
domingo, 22 de marzo de 2026
martes, 10 de marzo de 2026
"Maria Antonieta"
Esta claro que para los personajes de esta serie importan más los enredos palaciegos que la política exterior, esta última una consecuencia de aquellos. Ya la secuencia de apertura es una metáfora sobre estas intrigas, en la que vemos a la futura reina perdida en un jardín laberíntico versallesco en su búsqueda de la verdad. No debemos perder de vista que María Antonieta llego a la corte francesa con catorce años, de ahí su inexperiencia en ciertos asuntos mundanos, como tratar con Madame Du Barry o la inexperiencia sexual de su marido. Las relaciones personales para la archiduquesa están marcadas por un toque de ingenuidad. Especialmente sobrecogedor el primer plano de ella muy nerviosa antes de salir al palco a saludar al gentío por primera vez, plano que vaticina la tragedia que vivirá en sus últimos días.
Quizá la principal objeción a esta serie es que haya sido rodada en inglés, algo por otro lado lógico ya que su principal guionista y alma mater es inglesa. Además la historia se estira demasiado en el tiempo, lo que provoca que haya algún que otro capítulo desigual. Es un acierto, como no podía ser de otro modo, que la trama se centre en unos pocos personajes, dada la innumerable cantidad de cortesanos que frecuentaban Versalles. Y es que el noble francés, a diferencia del ingles, prefería la vida en la corte palaciega que retirarse lejos al campo. Por otro lado aunque el estilo de vida palatino y rococó parecía ser una especie de paraíso en la Tierra en realidad las cosas no eran tan sencillas; simbiótica era la relación entre Antonieta y Madame du Barry cuando esta le dice que en el fondo ambas son dos supervivientes. Estamos por tanto ante una serie más intimista que histórica. Eso si, para Antonieta la nación más importante era Francia, más que su Austria natal, aunque lo sentía de una forma casi inconsciente; este es el motivo de fondo por el que no contesta a las cartas de su madre. Y no solo a nivel político sino también cultural; Antonieta lo demuestra tocando el teclado o diseñando su propia ropa allí en palacio.
Es de agradecer esa mezcla entre lo moderno y lo clásico que destila esteticamente esta serie, sobre todo en la puesta en escena, la música y el vestuario. Es en aquella época cuando empieza a existir eso que llamamos moda en el sentido moderno, de la que la reina hace gala. También se agradece las dosis de erotismo, que por supuesto no podían faltar en una ficción ambientada en aquel tiempo. Llama la atención lo poco que pinta la religión en la corte, lo que indica que estamos ante una María Antonieta secularizada e ilustrada; incluso se permite hacer algún comentario irónico al respecto. Todo esto aderezado con un toque de melancolía, como la ligera y fría brisa que sopla en los jardines de Versalles.
Es de agradecer esa mezcla entre lo moderno y lo clásico que destila esteticamente esta serie, sobre todo en la puesta en escena, la música y el vestuario. Es en aquella época cuando empieza a existir eso que llamamos moda en el sentido moderno, de la que la reina hace gala. También se agradece las dosis de erotismo, que por supuesto no podían faltar en una ficción ambientada en aquel tiempo. Llama la atención lo poco que pinta la religión en la corte, lo que indica que estamos ante una María Antonieta secularizada e ilustrada; incluso se permite hacer algún comentario irónico al respecto. Todo esto aderezado con un toque de melancolía, como la ligera y fría brisa que sopla en los jardines de Versalles.
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