Por lo general Kieslowski usa el cliché narrativo para tejer la acción. Es un cine sobre las intuiciones y los presentimientos. Precisamente esto es lo que hace que nos despistemos en sus guiones, ese contraste entre lo verosímil de la narración de los hechos y lo intuitivo, y extraño en ocasiones, de como los sienten sus protagonistas. Kieslowski esta muy alejado de los géneros, aunque algo perduran a lo lejos. Se nota la tensión en los pequeños detalles, el dolor de las miradas. Ante todo la poesía de los sentimientos, es una constante en el director polaco.
"Sin Fin" es una sugerencia de que no todo es necesariamente esperanza en la Polonia de "Solidariedad", la desesperación es más grande que la visión del futuro. El instinto de supervivencia es más fuerte que los valores. Pero Kieslowski no quiere caer en el moralismo de la crítica política, es más existencial, intenta aunar existencialismo con política, para algunos algo antagónico. De ahí que nadie, ni siquiera el estado, sea culpable, por lo menos para el director polaco, aunque algunos se sientan así. Puede que haya cosas discutibles en este film, de resonancias religiosas, pero Kieslowski es un gran director.
"Rojo" es un melodrama que tiene resonancias existencialistas, "el infierno son los otros" como diría Sartre. Parece como el director polaco preguntara: ¿porqué somos así?, una pregunta sin respuesta, pero que el amor y la reconciliación con la vida podrían valer.
En "Azul" el director no deja bien claro que la autora de la música fuera la Binoche, no su ex-marido fallecido, por lo menos al cien por cien. Se podría decir que "Azul" es la búsqueda por parte de su protagonista de un partenaire creativo, del conocimiento del otro, de la fusión entre amor y arte. Ella está como muerta pero al final renace gracias a la música. El arte será finalmente el que la redima y la devuelva a su sitio.

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