martes, 18 de noviembre de 2025

Samuel Fuller

Los guiones de Fuller son buenos pero caen un poco en la obviedad de lo explicativo. Sus películas tienen un toque a serie B, aunque son autentico cine de autor. Ya en los años cincuenta el trabajo de Fuller está cargado de reivindicaciones sociales, aunque él ante todo es un hombre de acción obsesionado con la Guerra Fría. Sus personajes se enfrentan a problemas reales, problemas en absoluto baladí, donde el asesinato siempre esta de por medio, sea este en un western, en un thriller, o en un conflicto bélico. 
    Es de agradecer que sus películas no suelan durar mas de hora y media. Esto es en parte debido a su herencia de serie B y en parte al gusto del director; las películas no deberían durar más de ese tiempo, como bien señala el director chino Wong Kar-Wai. El director de la llamada "generación de la violencia" con el que tiene más puntos en común seria para mi Anthony Mann, una generación por otro lado dominada por el fatalismo. El cine de Fuller ha envejecido en su forma, pero no en su fondo, entre otras cosas porque tira de decorados en las escenas de acción. Claro que lo hace dado la complejidad de este tipo de situaciones. Además sabido es el gusto excéntrico de Fuller por la posición de la cámara, como cuando por poner un ejemplo en "Forty Guns"(1957) Wes Bonnell observa a su enamorada a través del cañón de un rifle.    
      En "China Gate" es raro en aquella época que una mujer, sobre todo siendo hermosa, participase en una misión militar, teniendo en cuenta que podía ser motivo de amotinamiento por parte del resto de los expedicionarios. Eso mismo sucede en "El Diablo de las aguas turbias(1954)" que, por otra parte, contiene la secuencia más violenta de todo el cine de Fuller (no escaso en escenas de este tipo), cuando Richard Widmark corta el pulgar al Profesor. La película pasa de cierto triunfalismo cuando todo va bien a una deriva más negra y desesperada cuando las cosas se tuercen. 
    En "La Voz de la Primera Plana" asistimos al auge y decadencia del periodismo independiente, cada vez más acosado por los intereses económicos de una prensa (y una sociedad) más industrializada, que exigía mayores esfuerzos financieros para su puesta en marcha, con la consiguiente desaparición de la denuncia y la lucha contra la injusticia de las elites, responsables estas en gran medida de su crisis a través del poder y la delincuencia. Es por tanto este film una denuncia contra el poder a partir de unos hombres y mujeres periodistas insobornables.
    "Casco de Acero"(1951) es una de las películas más paradigmáticas sobre la Guerra de Corea. El sargento Zack (presentando aquí en un papel protagonista a Gene Evans) demuestra ser más perro viejo que el resto del pelotón, pero al final ese orgullo se vuelve contra si mismo.
     "Perro Blanco" es una película que tiene de trasfondo la educación y el racismo. Esta claro que las sociedades no pueden ser perfectas, pero de eso nos habla la película, de esos pequeños héroes anónimos que intentan mejorar el mundo, en este caso el personaje de Keys. La película tiene mucho de thriller rozando tangencialmente el genero de terror. De agradecer que humanice lo justo al perro protagonista, sin caer en la lágrima fácil. Precisamente el film da un giro: el perro blanco pasa de darnos pena a darnos miedo. El problema quizá es que nosotros humanizamos a los animales, pero puede darse el caso de que lo hagamos en demasía, como pasa en este trabajo, basado en un relato real de Romain Gary. El racismo es educacional.  

martes, 26 de agosto de 2025

La complejidad de "Gambito de Dama"

 


En esta serie es más importante que la psicología del juego del ajedrez la vida de su protagonista. Esta tiene cuatro obsesiones que funcionan como una forma de escapismo ante lo frio de su inadaptación: el ajedrez, el alcohol, los calmantes y el sexo. A su vez los calmantes son una forma de acceder e inspirarse para el juego de mesa. Con la misma naturalidad surgen sus pasiones como sus adicciones. Precisamente son estas obsesiones la que la han hecho madurar antes y convertirse en una solitaria. La joven Beth valora tener una motivación, para ella todo es sorprendente, como cuando escucha tocar el piano a la señora Wheatley.
    Por lo demás la narración oscila entre el suspense del día a día y lo extraordinario, que vemos plasmado en la ambientación de una época y un lugar, en este caso a partir de los años cincuenta, que derivaran en unos consumistas e idealistas años sesenta. Esto me llama la atención, seguramente por el hecho de que no había ordenadores para jugar contra las personas, ordenadores que hoy en día son capaces de ganar al mismísimo Kasparov, por cierto uno de los asesores de esta ficción. Lo malo es que a ratos lo extraordinario se confunde con lo edulcorado. Eso si, la vida de Beth es inusual, nos damos cuenta cuando se encuentra con una ya madura Margaret, su compañera de instituto convertida en una vulgar ama de casa con un marido y un bebe.
    La figura de la madre es mucho más importante que la del padre, siempre esquiva, hasta el punto de que asistiremos a la desestructuración de las dos familias de la protagonista, primero la biológica y después la adoptiva. Pero eso si, tanto la señora Wheatley como Beth Harmon y los demás tienen una personalidad que va evolucionando. Al tratarse de una serie sobre el ajedrez la simbología es muy marcada, con analogías con la realidad, como por ejemplo los gemelos Mike y Matt, trasuntos de las piezas dobles del ajedrez. Para los que no somos expertos en la materia hay cosas que no podemos entender, pero si al menos intuir, suficiente para seguir el hilo de la narración.
     Esta es una serie bastante arriesgada en su planteamiento, con visos de ser comercializada, que al final ha tenido su éxito. Más el trabajo de un artesano que de un artista, aunque eso no quita que todo haya sido pensado al milímetro, con un guion con pocos agujeros y una trama que chirria poco, lo mismo que las partidas de Beth, la cual aspira hacer el juego de complejo a complicado, y de complicado a arte. La serie es una reflexión sobre la ambición de una mujer en un mundo dominado por los hombres como es el ajedrez pero también es una serie sobre la gente, sobre todos aquellos que nos encontramos en el camino y comparten con nosotros una ilusión. Pero ¿qué es más interesante, el cine que da una visión del ajedrez (y rinde un homenaje) o el ajedrez mismo? Ahí queda la pregunta, pero sospecho que cuanto más se sepa del juego menos gustara el cine sobre el.

lunes, 30 de junio de 2025

"La Vida de Galileo" de Joseph Losey

 


Galileo descubrió los satélites de Júpiter gracias al telescopio y fue uno de los iniciadores en aproximar el movimiento de los planetas celestes a los estudios de mecánica de los cuerpos terrestres, los cuales le llevaron a muchas investigaciones. Sin embargo su visión estaba limitada por la física aristotélica. Pero no importa; aquello fue suficiente para producir el primer gran cisma en el Cristianismo; la existencia de estos satélites corroboraba el hecho de que no todos los cuerpos celestes giraban en torno al centro del universo, o sea, La Tierra, como bien creían desde la antigüedad Aristóteles y Ptolomeo. Por lo tanto se deduce que La Tierra no tendría que ser el centro del mundo necesariamente.
     Bertolt Brech en su obra tiene en cuenta estos pormenores, pero le interesa la dimensión filosófica y político-social de la historia más que la científica. Pero es lógico, ya que el propio Galileo vivió en una época en la que no estaban muy definidas las diferencias entre ciencia y pensamiento. Estamos pues ante una alegoría que nos habla de la importancia de la razón humana, que el conocimiento es el mayor tesoro que tiene la humanidad por encima de dogmatismos y opresiones. La mayor parte de las escenas transcurre en interiores, divididas en secuencias con unidad espaciotemporal, es de hecho la película más teatral de Joseph Losey. La interpretación de Topol es apasionada y sospecho que más extrovertida que la personalidad del autentico Galileo.
     Con ello Bertolt Brecht y Losey quieren mostrarnos la grandeza interior del personaje y de los acontecimientos que le toco vivir. Hay un contraste pues entre Galileo, un hombre del Renacimiento, y su entorno, especialmente la Iglesia Católica, aun embebida por la larga sombra de la Edad Media. La época que muestra este film no tuvo un parto fácil, especialmente para los intelectuales. Giordano Bruno fue quemado en la hoguera y si Galileo se libro de ella fue gracias a la contundencia de sus pruebas científicas; más que pruebas cabría de hablar de certezas, ante las cuales la Iglesia solo podía comportarse con un hipócrita desdén. Galileo no lo hacia por egoísmo, sino por amor a la Humanidad, lo que lo llevo a frecuentes discusiones dentro de su entorno personal; discusiones elocuentes por parte de los demás, pero falsas a fin de cuentas. Hay por tanto en la película cierto regusto fatalista, como ya pasaba en "El Sirviente"(1963), uno de los títulos de Losey más celebrados.

miércoles, 16 de abril de 2025

"La Muerte de Luis XIV" de Albert Serra

 


La idea principal de este film es que los días de gloria han quedado atrás, ahora solo queda la enfermedad, la putrefacción y la muerte. Nadie es capaz de salvar al rey, esta medio muerto en vida y de poco sirven comparar y escoger ojos para saber su salud. No lo salvan ni los aplausos de su sequito, formado por hombres y mujeres de la corte y ni siquiera los mas estudiados médicos de la Sorbona. Sus rictus son los de hombres sabios pero son bufones a fin de cuentas, como bien sabe el doctor Fagon, porque la medicina en aquella época aun estaba en pañales. La sabiduría y el poder tienen sus limites, que no son otros que no poder parar la decadencia. Loable es la economía de medios con los que Albert Serra nos cuenta todo esto, con una puesta en escena que bebe mucho de la tradición del teatro francés, a través de pequeñas subtramas o secuencias en las que importa más la cotidianeidad de la agonía que la narratividad de una historia clara. También es una crónica sobre el estado de la medicina en aquellos tiempos, que se debatía entre la ciencia y la superstición.
     El rey no habla demasiado, a lo largo de su vida ha dicho todo lo que tenia que decir. La situación final ha llegado un poco al ridículo: con solo mover su sombrero el Rey Sol es aplaudido por sus cortesanos. Sin embargo el rey no se nos muestra irascible u egocéntrico, solo cuando la enfermedad aprieta, como pasaría con cualquiera de nosotros. Es adorado por todos sin excepción con una sinceridad inquebrantable, carismática. Podríamos decir que Serra es por tanto el gran psicólogo de la monarquía sin exagerar.
     La cámara siempre esta sabiamente encuadrada. Predomina el paisaje del primer plano, donde nos preguntamos por la personalidad y el pasado vital de cada personaje. Vemos también aquí cierto gusto por el detalle. Estamos ante una buena película, una obra maestra para algunos que muestra la grandeza del más famoso de los reyes, pero un poco deprimente y angustiosa a fin de cuentas. El tiempo pasa despacio porque estamos ante una expiración, magistralmente interpretada por Léaud. Hay nostalgia de muerte, en la luz, en la fotografía, en los rostros, como pasaría con la música de Bach, inquietud que no deja de ser curiosa en un cineasta de solo cuarenta y un años cuando la rodó. "La muerte de Luis XIV" es la gran película sobre la muerte de los últimos años, como lo fueron en su día "El séptimo sello" de Bergman o "La eternidad y un día" de Angelopoulos, entre otras. Cine en interiores y de interioridades, pausado y críptico, abierto a interpretaciones, donde el sonido es tan importante como la palabra.

lunes, 6 de enero de 2025

Scorsese Vs Coppola


Seria una cuestión difícil de dilucidar cual de estos dos directores es mejor. Personalmente me gusta más Scorsese por, entre varios motivos, la variedad temática y formal de su filmografía, aunque no excluye que haya ciertas constantes. Coppola pondría en apuros a cualquier crítico con "El Padrino", pero formalmente es de corte clásico (mucho uso del plano y el contra-plano) por lo que habría que buscar los méritos de la película en otra vertiente, como la dirección de actores y el logrado pathos del film. A nivel de imagen "La Ley de la Calle" rivalizaría con "Taxi Driver", ambas con resonancias épicas, pero personalmente prefiero la segunda, aunque solo sea por esa imagen del taxi saliendo de entre la niebla. El film de Coppola es de corte clásico (una imagen una idea en el plano simbólico) y aunque esta bien dirigido no arriesga demasiado. Pero si una cosa es meritoria de los dos es que, partiendo de estereotipos (el italiano como mafioso), logran trascenderlos como nunca antes en la historia del cine. De todos modos las comparaciones son odiosas. Es más enriquecedor disfrutar de la idiosincrasia de cada uno de estos directores individualmente, por separado, que compararlos. Cada uno es una visión, una poesía sobre el mundo distinta.
    En "Historias de Nueva York" Scorsese firma la mejor de las tres: vemos aquí a un pintor con dos facetas claramente diferenciadas: la artística creativa por un lado y la social por el otro, dos facetas que en un principio pueden parecer distintas, pero que al final convergen mutuamente para desembocar en el marcado histrionismo del personaje.     
    En "Uno de los nuestros" más que una trama principal asistimos a la sucesión de numerosísimas sub-tramas, que tiene un nexo en común: la inadaptación de sus protagonistas. Henry Hill (Ray Liotta) puede parecer muy fuerte, como cuando golpea sin piedad al tenista pijo con la culata, pero cuando se ve con el agua al cuello no duda en recurrir a la policía.
    "El Cabo del Miedo" tiene como idea principal o tesis la siguiente: la maldad y la venganza exacerban la inteligencia.
      "Apocalypse Now" no me gusta porque hace de la guerra de Vietnam un espectáculo.
    En "El Ultimo Vals" Scorsese solo entrevista a los miembros de The Band y se abstiene de entrevistar a los músicos que tocan con ellos a lo largo del film, sin duda para darle cierta unidad.
    De "Taxi Driver" me gustan esos planos descriptivos introducidos en mitad de la secuencia por el montaje: un camello en una cafetería, unos teléfonos sobre una mesa, unos ramos de flores marchitas... Scorsese no es un poeta puro: se mueve más bien en la ambigüedad, a mitad de camino entre la poesía y la realidad, como si una tomara impulso gracias a la otra respectivamente. Eso si, ambas apoyadas en cierto barroquismo estilístico (cámara en mano, travellings, montaje paralelo, etc). Esta claro que Travis sufre de algún tipo de psicopatología, probablemente de origen sexual, pero es más un fanático que un psicópata. Pero en Scorsese la violencia no esta muy alejada de la religión. Empero la autentica protagonista son las húmedas calles de Nueva York. 
    "La edad de la inocencia" exige del espectador cierta complicidad, dejarse llevar y disfrutar del lujo de detalles de la puesta en escena.

miércoles, 25 de diciembre de 2024

"La Sombra de Caravaggio"

 


Caravaggio como digno sucesor de Miguel Angel tiene una pincelada redonda y acabada, con un regusto por el detallismo. "Lo divino es humano" como dirían los que se encuentran a la izquierda de Hegel, entre los que se encuentra, claro esta, el propio pintor, que da una visión del Barroco más carnal que la del pasado e idealista Renacimiento. El film usa una estructura argumental que bebe de los clásicos, en especial de "Ciudadano Kane", alternando la vida del pintor a base de flashbacks con la de la investigación del emisario del Papa. El impresionante arranque de la trama parece sugerirnos que la vida de Caravaggio estuvo marcada por la violencia. Hay un doble juego por parte de La Iglesia: por una parte alaba las pinturas de Merisi pero a la vez las censura, un doble juego hipócrita. Esta hipocresía se plasma especialmente en la que para mi es la mejor secuencia del film: el encuentro en la cárcel entre Caravaggio y Giordano Bruno. 
    En la película se nota la influencia de ciertos movimientos progresistas en boga hoy en día, como el movimiento LGTBI o el feminismo. A fin de cuentas la relación con la marquesa Colonna no esta muy definida historicamente y en la película la muestran como amatoria, además de remarcar las tendencias homosexuales del pintor; como por ejemplo cuando Michelangelo le pide al cardenal del Monte una espada a cambio de su protección, inconfundible símbolo fálico. Pero todo esto se nos muestra de una manera un tanto superficial, sin profundizar realmente en el dolor místico de Merisi. 
    La película cae un poco en cierta voluntad entre lo barroco y lo pompier; la fotografía esta bien, el guion esta bien, el montaje esta bien, pero le falta hondura. No analiza las razones por las que Caravaggio se convirtió en uno de los pintores favoritos de la Contrarreforma. Michele Placido, su director, es más un artesano que un artista, con una filmografía como director no demasiado destacable. A pesar de ser un film relativamente interesante no da ninguna pena al final la muerte por asesinato de este controvertido pintor. Sin duda habría hecho un mejor biopic Pasolini, con el cual Merisi muestra ciertas concomitancias, alejado de los tópicos y tramposos excesos sexuales de Placido. Una pena.

domingo, 8 de diciembre de 2024

Víctor Erice


Uno de los primeros trabajos en colaboración de Víctor Erice seria "Los Desafíos (1969)" producido por Elías Querejeta.  La primera historia, dirigida por Claudio Guerín, es una mezcla desenfadada entre una película de Antonioni y "Quien teme a Virginia Woolf" de Mike Nichols, ambas referencias relativamente recientes al estreno del film. Llama la atención la modernidad de la propuesta, en contraste con la mojigata censura de la época. La segunda historia tiene una concepción de las chicas americanas como más desinhibidas sexualmente que las autóctonas. Las historias van oscureciéndose progresivamente. El último desafío, dirigido por Erice, muestra simbólicamente una critica a la libertad sexual. 
       En el cine del director vasco siempre la imagen es sinónima de la memoria nostálgica. "El Espíritu de la Colmena" nos habla de un país que recupera su inocencia después de una cruda guerra. "El Sur" parte del hecho de que el cine para el padre de su protagonista es algo ya inalcanzable. En "El Sol del Membrillo" a pesar de que los rayos del sol mutan rapidamente merece la pena hacer el apunte, que en manos de Antonio López es de una gran belleza. A lo largo de la historia del cine se ha recurrido a la pintura, sobre todo en el cine histórico y de época, de manera más o menos implícita, pero en este film es más explicita, hasta el punto de que la tesis gira en torno a la creación pictórica, en una contemporaneidad donde la pintura, sobre todo la figurativa, ya no es tan importante. Eso si, el pintor manchego ha conseguido con el paso del tiempo desbancar entre el gran público a todos sus coetáneos. Es también una película sobre Madrid. 
    Estos dos últimos films juegan con la idea del inexorable paso del tiempo, al igual que "Cerrar los ojos", que es un homenaje al cine, el cual no es solo memoria, sino también sentimiento, algo que da sentido a los protagonistas de esta película. Es más, no sabemos donde está el limite de la ficción para Julio Arenas. Miguel Garay es un trasunto del propio Erice, siempre humilde, a decir verdad, lo cual es de agradecer en estos tiempos en que el cine esta en crisis. Volver a Madrid es volver al pasado, a sus fantasmas. La narración tiene algo de policiaca, siempre hay algo que no vemos. Pero también es un viaje interior, una aventura autorreferencial donde parece que el propio Erice ajusta cuentas con su pasado artístico y vital, también sobre lo que pudo ser y no fue, a pesar de que el ha intentado ser los más original posible. De aquí que cierta parte de la crítica la haya tachado de testamentaria, cosa que el cineasta se ha apresurado a negar. También es una película mas moderna que "El Sur" o "El Espíritu de la Colmena", ambas enmarcadas en un cierto clasicismo. Sin embargo en todas sus películas Erice hace un esfuerzo por mostrarnos cierta cotidianeidad, sin sobresaltos. A Erice le interesa lo humano y popular, menos lo divino, porque para el director vasco no hay nada más real que el amor de una hija o el amor de un padre, alejado el final de vagos misticismos. Es "Cerrar los ojos" además una apuesta por la amistad, sobre como merece la pena retomar las viejas relaciones. La realidad y la ficción se mezclan, se confunden: "La mirada del Adiós" antes de "Cerrar los ojos", como bien señala la critica de Maria Ángeles Almacellas.  Lastima que este director no sea más prolífico, señal de que cada una de sus propuestas es laboriosa.

lunes, 15 de julio de 2024

"El Dorado" de Carlos Saura

A pesar de que "El Dorado" tiene resonancias shakesperianas el resultado es una obra bastante excepcional dentro del panorama español, más dado al ascetismo y a la austeridad en sus producciones. Esto viene dado quizá por el paisaje castellano en contraste con la frondosidad del rio Amazonas. Saura recurre a Wagner entre otros en la banda sonora quizá porque en aquella época aun no había muchos grupos de música antigua como los hay ahora (empezó a haberlos a mediados de los ochenta, alrededor del rodaje de la película). Por lo demás el guion es bastante bueno, escrito por el propio Saura, basado en una novela de Ramón J. Sender, aunque cae en el error de mostrar el asesinato del gobernador de forma muy repentina, al igual que sucede en "La Caza", donde la catarsis final empieza de manera abrupta. Este asesinato recuerda sin ninguna duda al del comienzo de "Julio Cesar" de Shakespeare. Además resulta llamativa la ingenuidad de los protagonistas que rodean a Aguirre que, aunque el hidalgo los va eliminando paulatinamente, piensan que con ellos hará una excepción. Uno espera encontrarse una película histórica y se encuentra con un villano de resonancias machberianas. "El Dorado" es una película política controvertida, tanto como el propio Felipe II. Estamos ante una de las películas más violentas de Saura, y por extensión del cine español. Eso si, Saura demuestra que es un excelente director coral como siempre.
    Por lo demás el oro era para los españoles algo más que una manera de hacer monedas o un adorno; el oro era algo noble, era algo casi sagrado. El film se abre con una ensoñación, un cuento ficticio que se inventaron los nativos para mantener a los conquistadores alejados: la del monarca indígena bañado en oro al final de las tierras de quien sabe donde. Los españoles aventajaban a los indios en el tratamiento de la metalurgia y la maquinaria de guerra. Lope de Aguirre sigue los pasos de Hernán Cortes; tomar el mando y desobedecer las ordenes que venían desde Europa, creando en las Américas un estado propio. Solo que Aguirre es un personajes más mezquino, un asesino que no parará hasta ver cumplido sus objetivos, hasta el punto de asesinar a su propia hija. El film toma entonces esa deriva fatalista, fatalidad que viene anunciada desde el principio con la zozobra de una de las embarcaciones. Y la música de Wagner, adaptada por Alejandro Massó, ayuda a dar ese tono de tragedia.
     Quien no conozca la Historia puede parecerle muy oscura esta película, pero en aquella época la violencia, la traición y el asesinato estaban a la orden del día, promovida por unos conquistadores que no tenían limites para su ambición; los imperios se construyen sobre la sangre de los hombres. Se abrió entonces la caja de los truenos de la Edad Moderna, una caja de los truenos que ya venia de la Edad Media. Es por tanto una alegoría sobre la responsabilidad de nuestros actos.
     Prefiero mucho más esta versión de la historia (que a mi entender ha ganado con el tiempo) que la de Herzog, mucho más modesta y minimalista en sus pretensiones. Por lo general la primera hora es la más interesante, hasta la muerte de Pedro de Ursúa. ¿Eran los conquistadores unos héroes? Corramos un tupido velo. Y dejemos solo entrever que esta película nos habla en el fondo de la liberación de Latinoamérica. Pero no todo fue negativo durante la conquista; hubo un intercambio cultural y comercial que enriqueció la gastronomía, la música, etc...Un "mar de encuentros", cosa que no se ve reflejada para nada en esta película, demasiada maniquea. 




viernes, 3 de mayo de 2024

Copying Beethoven


 El relato esta narrado desde el punto de vista de una pupila hacia un maestro: Beethoven. Por lo tanto esta bajo el enfoque de la admiración, lo que le permite a él tomarse varias licencias. También es un reflejo del gran progreso de aquellos tiempos en lo artístico, en lo científico, incluso en lo social, porque aunque la época de Beethoven seguía siendo estamental (como vemos muy bien en esa acertada escena del beso en la mano del obispo o en el hecho, no contemplado en la película, de que el músico fuera rechazado por las damas de la nobleza por plebeyo) hay cierto avance, ya que la protagonista es hija de un minero que lo ha sacrificado todo para poder estudiar a su hija, cosa en otra época impensable, pero de dudosa veracidad, ya que el personaje de Anna Holtz es en realidad inventado.
    Después la historia se mueve por el terreno de la ambigüedad, porque la relación entre ellos no está muy definida, aunque gana pulso cuando los dos hablan de música y comparten sus experiencias artísticas, como cuando Beethoven le dicta una composición sin tonalidad, adelantándose a la atonalidad que alcanzaría su culmen bastante más adelante en el tiempo con Schoenberg; por eso se dice que justo después de su muerte hubo un retroceso, claro que el compositor estuvo en una evolución constante a lo largo de su vida, marcando a fuego para siempre el camino a seguir de la música romántica. Por lo demás la película se mueve en el terreno del cliché más tópico, aunque en ocasiones con ciertos intenciones poéticas, como la muerte del genio nada más arrancar el film. 
    Al final a uno le queda la sensación de haber asistido a un enfoque muy parcial y subjetivo de la vida del compositor, mucho más inmenso de lo que se nos narra aquí. Contaba Goethe que cuando le conoció se llevo una decepción; y es que Beethoven era un personaje más raro y asocial que el que interpreta Ed Harris, más excéntrico en su interpretación que huraño. 

miércoles, 13 de marzo de 2024

"La Llegada" de Denis Villeneuve

Si no fuera por la piedra Rosetta nunca se habría descifrado el lenguaje egipcio, por lo que más dudoso seria que una lingüista humana pudiera descifrar esos signos aun más extraños que expulsan los hectápodos; acertadamente se nombra a Fibonacci como puente de comunicación, las matemáticas son universales, pero en este caso sirven de poco. Es a partir de ese momento, justo cuando empiezan a descifrar los signos cuando la película patina, mostrándonos elipsis y omisiones donde no debería haberlas. Ignoramos completamente como ha sido el proceso que ha hecho descifrar a la protagonista el símbolo (o frase) obtener arma. Tampoco sabremos al final cual es el motivo exacto de la visita de los alienígenas, aunque podemos deducir que algo malo sucederá en el futuro, tal vez su destrucción.
    La capacidad de ver el futuro ya estaba presente en "Ubik" de Philip K. Dick. Es la única diferencia que tenemos con respecto a los hectápodos, ya que estos entienden la ley de causa y efecto como nosotros. Pero esta película nos pone en contacto más que con los extraterrestres con nuestra mortalidad; uno acepta vivir la vida aun conociendo su destino final, la muerte es universal, cuanto más inteligente seamos más nos afecta. Se diría que la Dr. Louise decide tener a su hija a pesar de todo en agradecimiento a la amistad de los alienígenas, como si la muerte fuera oscuramente una forma de comunicación, una puesta en común. En la capacidad de conocer el futuro hay algo, y mucho, de predestinación, y es con esta idea con la que juega la cinta. La película comienza con un flash-forward a pesar de que el espectador no lo sabe. Es en este terreno donde el film es un poco ambiguo y confuso.
    Por lo demás los hectápodos (neologismo en el que incurre el film) son una especie de pulpos, y como tales se mueven en un ambiente neblinoso, bastante húmedo, practicamente acuático, como bien comprueba la protagonista. De ahí que se aíslen del mundo de los humanos con una especie de cristal protector., 
    Por lo demás la gente obsesionada con estos temas suele ser gente inteligente, pero busca estos ámbitos huyendo de la monotonía de sus vidas. Ya en el mismo cine de Villeneuve lo extraño y lo épico se entremezclan.

jueves, 24 de agosto de 2023

Richard Harris, actor de culto

Richard Harris es uno de los mejores actores no solo de la historia del cine ingles, sino del cine mundial. Empezó haciendo cine de autor ("El Ingenuo Salvaje(1963)",Desierto Rojo(1964)") para dar después el salto a Hollywood a lo grande. En "Cromwell(1970)" Ken Hughes dirige esta epopeya política en una de las épocas más espirituales del pasado siglo, a caballo entre dos décadas: los idealistas sesenta y los desencantados y contestatarios setenta. Hughes quiere dar a la religión un puesto en el conflicto de esta película, pero la grandeza de este film reside más que en una lucha religiosa en una batalla entre el absolutismo y la democracia. Puede parecer por esto anacrónica pero no lo es; fue rodada en un tiempo en que todo se replanteaba especialmente, como el Mayo del 68, que a la postre serviría para reforzar la democracia.
En el siglo XVII existían diferencias religiosas en Gran Bretaña pero estas, como bien confirmó la inmediatamente posterior Guerra de los Treinta Años, eran secundarias en la lucha por el poder. Al final la libertad parlamentaria desembocaría en una dictadura, ironía esta que marcaría la posterior historia de Europa, como señala el historiador español Ruiz-Domènec. Para John Milton la ejecución del rey fue innecesaria, cosa que el film recalca al mostrarnos un rey bastante humanizado; pero por lo general la película pretende ser imparcial en el reflejo de los hechos, porque, como bien sabe Hughes, podemos juzgar la Historia pero hasta cierto punto, ya que la época de Cromwell no es la nuestra y existía otra mentalidad. Quizá la única pega de la película es que apenas sale del ámbito político, sin profundizar en otras esferas como la personal o la social, sus personajes son un poco unidimensionales. Aquí nos encontramos con un Harris más contenido.
   Otra de mis favoritas de Harris es "El Hombre de una Tierra Salvaje(1971)", narración de una historia real que se convierte en leyenda. Asistimos sorprendidos a una expedición que acarrea un barco en mitad del noroeste americano, es decir, una caterva de locos en mitad de la nada. Porque ¿no es acaso la vida una aventura que merece la pena ser vivida? Estamos ante un western claramente poético. Pero no todo es paz. Su protagonista, extirpado de un mundo civilizado donde tiene gran peso la religión, encuentra sentido a la vida en un mundo violento plagado de fuerzas, algunas físicas y otras espirituales; estas últimas serán las que más influyan en el destino y la psicología de los personajes. Los indios viven integrados con la naturaleza, al igual que los animales, la nieve o el frio. Zachary Bass acepta este hecho, el que los hombres somos parte del azaroso pero bello universo, cuando ve al niño indio nacer. En ese instante recuerda que el también tiene una hija, sus recuerdos (a base de flashbacks) son los que lo motivan a seguir. Esta fortaleza por parte del protagonista es confirmada por el jefe de la tribu india atacante, que no duda en elogiar a Harris: el jefe indio habla en su propio idioma, pero no es difícil dilucidar lo que está diciendo. La gran fortaleza y valentía de Bass es lo que ha producido admiración en los indios y es lo que precisamente le ha salvado. No sabemos al final que pasara con estos hombres, si sobrevivirán o serán aniquilados; pero lo importante es que al estar allí en ese preciso momento han alcanzado la gloria. Por lo demás destacar el gran trabajo de iluminación y fotografía del excepcional Gerry Fisher y también el que esta película parece dirigida por el propio John Huston, el cual sabia imprimir a sus trabajos ese mismo aliento poético que tiene este film.
    Ya a las puertas de los 90s y después de interpretar una serie de películas que no le convencieron Harris tiene su gran oportunidad de renacer con "El Prado(1990)" de Jim Sheridan. El personaje de Toro, mas que un personaje reaccionario representa a la vieja Irlanda, esa Irlanda que no quiere ver que el progreso ya esta aquí, que es incapaz de adaptarse a los nuevos tiempos. Toro es un personaje que se ve arrastrado por sus instintos animales cuando algo le contraviene, algo que ya habíamos visto en "El ingenuo salvaje". Esa inadaptación inevitablemente termina en tragedia. La vieja Irlanda muere, pero a un precio traumático. A pesar de contrariar al director, que quería un personaje más plano, Harris sabe darle un aura sentimental a mayores, lo que le da una mayor complejidad. Y es que el irlandés es uno de los grandes sentimentales del cine, no se queda en medias tintas, sabe dar a sus papeles empuje y profundidad.  

viernes, 21 de julio de 2023

Paul Schrader, el último cineasta religioso

Para Paul Schrader es fundamental el hecho de que el cine es tan bueno para expresar ideas como cualquier otro medio artístico o filosófico. Formalmente es un clásico, pero las ideas que hay detrás de sus trabajos son contemporáneas. En algunas películas hay un contraste generacional entre lo antiguo y lo moderno (véase Yakuza, El Placer de los extraños). Pero también hay un contraste entre el sexo y la religión, fuerzas ontologicamente antagónicas para el cineasta cuyo contraste son el motor de sus obsesiones, como vemos plasmado en la psicología de los personajes de "Hardcore: Un mundo oculto". Sin embargo "Taxi Driver" no es tan profunda como la pintan, a pesar de todo el rollo religioso que tiene detrás (en este sentido la catarsis final estaría más justificada en la sin embargo demasiado optimista y osada "Posibilidad de Escape"), aunque está claro que es fruto del desencanto de los 70, "Yakuza" es una americanada (ya me entienden: japos matándose con catanas, etc) y "Hardcore: Un mundo oculto" y "American Gigolo" no están muy logradas (no ponen nada cachondo al personal). Sin lugar a dudas esta búsqueda existencialista elimina cualquier vestigio de erotismo. Además como reina la tensión extrema sus personajes dejan un regusto amargo. Es un cine tanto de ideas como de personajes, que algunos de ellos, acorde con lo intrincado y oscuro de las situaciones que viven, toman drogas. De aquí que su autor tome cierta identificación con estos caracteres, ya que el mismo Schrader las tomaba. Incluso algunos hacen ejercicio, practican el culto al cuerpo. A diferencia de sus admirados Bresson o Dreyer la trama, siempre fácil de seguir, y nunca demasiado enrevesada, es psicológica. De todos modos Schrader no es tan buen director como otros de su época, como Scorsese o Coppola, aunque si uno de los mejores guionistas de su generación.
    Volvamos a "Yakuza", para la que hizo el guion. Esta claro que la sociedad japonesa es compleja, cuyos códigos de conducta escapan a un occidental. De ahí que la película, a pesar de que es ante todo una historia de amistad, sea psicologicamente (ya no digamos sociologicamente) bastante tópica.
    "American Gigolo" (1980),ya dirigida por el y ambientada en una especie de paraíso californiano, es bastante mas original en mostrar el universo de la prostitución de alto standing, en este caso masculina. Atrás queda ya el pesimismo ambiental de la década pasada. Las mujeres, a pesar de que engañan a sus maridos, son mostradas como seres indefensos y en absoluto egoístas. Las mueve más que el erotismo un profundo sentimiento de soledad. Este sentimiento no desaparece con la madurez, sino que se incrementa con la edad. Richard Gere sabe tratarlas con elegancia, es algo más que un simple juguete para ellas; en especial para Michelle, su partenaire. Un gigolo con un cierto sentido de la ética, que pone en tela de juicio algunas de las leyes morales impuestas por los hombres y las sociedades. Por tanto vemos aquí un conflicto entre ética y moral, más interesante que la propia trama policial. En esta película además el atrezzo es un reflejo de la psicología de los personajes, recurso un poco retórico pero efectivo en este caso. Por tanto estamos ante un uso simbólico del espacio. De todos modos sobrevuela cierto aire de tristeza: Julian a pesar de su profesión y de todos sus problemas quiere amar y ser amado.    
    En "Mishima: Una vida en cuatro capítulos"(1985) el minimalismo musical de Phillip Glass se corresponde con el minimalismo no tanto de la obra de Mishima como la del arte japonés que la encuadra. Un film, de los más ambiciosos que ha rodado, que pretende ante todo alumbrar las claves principales del trabajo del escritor japonés, dividido en cuatro partes unidas por un hilo principal, a base de flashbacks en blanco y negro. La segunda parte, titulada "Arte", parece sugerir que no hay belleza mayor que el culto al cuerpo, más placentero este incluso que el sexo. En definitiva Schrader esta interesado en la obra de Mishima porque, al menos para el, es el escritor japonés más existencialista, el que más se interroga implicitamente por el sentido de la realidad y la moral, y por lo tanto con el que tiene más afinidad.
    Tres años después Schrader vuelve a sorprender con el guion de "La Última Tentación de Cristo"(1988) dirigida por Scorsese. Esta película mas que ninguna otra obra de Schrader nos asombra por su espiritualidad y por un guion que es una versión más moderna de los Evangelios, uno de los puntos fuertes de este trabajo. El escritor y periodista Vicente Verdú sostiene que no es ahora tiempo de filosofías profundas pero discrepo de esta opinión: un visionado de este film es más necesario ahora que nunca, sobre todo en esta época de atosigante consumismo. Aquí nos volvemos a encontrar esa dicotomía entre sexo y religión, entre carne y espíritu, como bien señala Kazantzakis en el prólogo. Jesús no es sino una universalización en parte del judaísmo, fenómeno del cual pondría su piedra angular la adopción de la fe cristiana trescientos años después por el imperio romano. Una religión que ha ocupado nuestras profundidades para nosotros los europeos, como bien señala el filósofo Emil Cioran. Y es que de los sitios más inhóspitos (el desierto en este caso) surgen las religiones más profundas. 
    "La Última Tentación..." es tan poética como otras adaptaciones de la vida de Cristo, como puede ser "El Evangelio según San Mateo" de Pasolini, pero aquí todo resulta muy natural, tanto a nivel físico como psicológico. Jesús es un hombre más, con sus deseos y sus pecados, lo puedes tocar, notar su fisicidad. Para Schrader creer es estar abierto a cualquier posibilidad, abierto a cualquier milagro, lo que hace que veamos, entre otras cosas, la curación de la oreja de Malco. O crees (y esto implica ir más allá de la propia cotidianidad) o no crees. Pero esta fe o creencia no implica necesariamente el estar adscrito a alguna religión ya que lo más importante es lo trascendente en si, como bien demuestra Schrader en su tesis "El Estilo Trascendental". Ya los teólogos han interpretado con razón la Biblia con un sentido metafórico; Jesús es el inicio, junto con los griegos, de nuestra civilización. Schrader es un existencialista cristiano: al final de tanto dolor y desesperación surge la creencia en Dios. Pero ¿de que tiene miedo Jesús? A fin de cuentas de iniciar un camino, el cual no es otro sino el de la purificación, de aceptar su lado divino. Para este cineasta arte y religión, pecado y redención, son lo mismo.
      Otra de mis películas favoritas de Schrader es "Aflicción"(1997), su película para mi más existencialista, en la que parece sugerir que rebelarnos contra las circunstancias no nos sirve de nada; los vínculos sanguíneos solo generan culpabilidad. Estamos ante una película única en su género y en la historia del cine, tal vez la mejor de Schrader. Ninguna otra película muestra de esta manera el sadismo al que pueden llegar las relaciones sociales y el vía crucis al que esta sometido el protagonista. Ni siquiera vivir en un entorno natural es edificante. Y es que el director norteamericano es un director de obsesiones. El dolor, la desesperación, la muerte, son constantes en su obra, una obra de resonancias existencialistas: el sufrimiento nos esculpe. Esta película esta en las antípodas de "La Costa de los Mosquitos", otro de sus guiones, en su visión del padre. En "Aflicción" el padre es castrador mientras que aquella es un homenaje a la figura paternal donde lo excéntrico y lo entrañable conviven. Pero a fin de cuentas para Schrader esta figura es positiva y no dudara en dedicarle su tesis doctoral.

sábado, 6 de mayo de 2023

Como son las Telenovelas Latinas

 Las telenovelas latinas son un batiburrillo de diversos géneros: novela romántica, comedia costumbrista, thriller policiaco, etc... Siempre giran en torno a una pareja de amantes protagonista, a la cual las circunstancias hacen separarse para más tarde volver a rejuntarse y vuelta a empezar. Suele haber uno o dos antagonistas principales. Siempre hay algo que los diversos personajes saben mientras que otros lo ignoran, se van desgranando poco a poco, pero eso si, a un problema sucede otro, a una subtrama sucede otra. Los guionistas suelen preocuparse de que todos los personajes estén logrados, tengan personalidad y no resulten planos. Suelen ser de corte conservador (nunca veras a nadie abortar, tomar drogas, criticar el imperialismo norteamericano, etc) aunque pueden tener reivindicaciones sociales (como el amor entre personas de distinta clase social o el movimiento LGTBI por ejemplo), y es obligado el happy-end. Siempre hay una o varias piezas musícales que funcionan como un leitmotiv, relacionado con la pareja protagonista o con los antagonistas. Es un universo limitado y laberintico que vuelve sobre si mismo, no es de extrañar ver los planos de situación de los lugares donde habitan y conviven sus protagonistas: casas y hogares, negocios, hoteles, bancos, etc. Siempre retornan y se repiten estas secuencias en infinitas combinaciones.
    Antaño las telenovelas eran más melosas, en el sentido en que los personajes hablaban entre ellos de sus sentimientos sin ningún rubor, hablaban de como era su amor hacia sus parejas. Hoy en día resulta pesado, aunque siempre lo fue, haciendo los deleites del publico mas sensible y cursi. De aquí a un tiempo se ha corregido, dándole a las historias mayor ritmo, aunque esto ha hecho curiosamente derivarlas mas hacia el suspense.
    No es raro ver personajes que nos resulten simpáticos, incluso pueden serlo los mismos antagonistas por muy malhechores que sean; la sombra de Cantinflas es alargada. Después esta esa contraposición entre el galán, impoluto en sus sentimientos, y el villano, falso e hipócrita. A fin de cuentas y algo común en el arte moderno, siempre hay que introducir un elemento cruel (aunque aquí hasta cierto limite) por muy melosas que las telenovelas sean. Pero ¿porqué verlas si es un genero fácil? porque como decía un crítico con razón hay que ver más películas y cuanto más malas mejor.

martes, 28 de febrero de 2023

"Todas las mañanas del mundo(1991)" de Alain Corneau


La viola da gamba de Monsieur de Sainte-Colombe y de Marin Marais descansa mucho en los bajos, lo mismo que el ritmo de esta película, de gran gravedad. Hay un contraste entre la vida de Sainte-Colombe y sus hijas, que viven en armonía con la naturaleza, con la que aspira Marais en la corte, más ambiciosa, mundana y vulgar pero a la vez más genuinamente barroca, complicada y esplendorosa; como el propio Marais, a diferencia de su maestro, que vive anclado en el pasado, el cual le ha llevado a vivir una vida sencilla: "Mis amigos son mis recuerdos" como bien diría él. Vemos este contraste en los conciertos que dan Sainte-Colombe y sus hijas entre el ascetismo de los jansenistas y la pomposidad de los cortesanos del rey. Monsieur de Sainte-Colombe no sabe mucho de lo mundano (no lee) ni quiere saber. Y es que la búsqueda del arte le ha llevado a un minimalismo vital, a vivir en el campo alejado de la civilización. Arte, naturaleza y religión son lo mismo para el, que lleva una vida contemplativa.
     La película nos habla por tanto de las relaciones entre el arte y la vida, entre el sensualismo de la música y el sensualismo del amor, de la ontología de ser músico. Es una película feminista que denuncia como las mujeres, a pesar de saber tanto de música como los hombres, nunca llegan a maestras de capilla. También nos habla de la relación entre alumno y maestro. El sonido de la viola nos habla de esta relación, de esta lucha interior, que desemboca en el nacimiento e introducción del sentimiento musical en la corte francesa, hasta ese momento caracterizada por una cierta pomposidad y frivolidad. Marais entraría como violagambista y fundaría lo que después se llamaría "El Imperio de la Viola" en la corte francesa de Luis XIV. En esta época la viola da gamba esta muy de moda en Francia, a diferencia de Italia, donde apenas cobraría protagonismo, para dar paso más adelante al más rotundo sonido del violoncelo, más propio este de participar en un concierto, a diferencia de la viola, que quedaría relegada a música de cámara. 
    En realidad y a diferencia de la película Monsieur de Sainte-Colombe estaba encantado con su alumno Marin Marais, y más que exaltado era de carácter tímido y retraído. Fue una relación breve en el tiempo pero trascendente para los dos. No fue el único pupilo que después se haría popular. A pesar de todo para Pascal Quignard plasmar este argumento conllevo aislarse completamente del mundo en su casa de campo, llegando incluso a cortar literalmente el cable telefónico. Quignard parece sugerir que el pasado es un inconmensurable dolor provocado por la nostalgia, y que la mejor manera de revivir y expresar ese dolor es mediante el consuelo de la música, pero esta no puede salvarnos del todo de la desesperación, la enfermedad y la muerte. Sin lugar a dudas esta es su obra maestra con la que todo músico soñaría escribir. Respecto a Corneau es su trabajo más destacable, junto a su trilogía de serie negra con Yves Montand. Al final el alumno se convierte en maestro y el maestro en alumno, una relación de admiración mutua.

lunes, 19 de septiembre de 2022

"Ordet" de Dreyer

Magistral adaptación, "Ordet" se ve como un rayo de luz sobre toda la hipocresía del mundo. Este film nos habla de la crisis de fe dentro de una familia, de la secularización de sus creencias. Johanes representa al hombre que a dado el salto religioso, pero para los demás que viven en el mundo de lo ético, de lo útil y de la razón Johanes no es más que un loco. Empero Dreyer aspiraba de forma paradójica con esta película a ser un punto de referencia más artístico que religioso. Porque a fin de cuentas ¿que es sino la religión sino una forma de intentar abrazar, de aprehender lo absoluto de ese océano, esas ideas trascendentales(alma, mundo, Dios) de las que hablaba Kant? Un imposible. No hay otra manera de expresar mejor lo que es el amor que un acto artístico, un gesto que nos diga de una vez por todas que estamos vivos.
    "Ordet" es una película completamente moderna, dado que toca temas espirituales y filosóficos, que no ha envejecido nada con los años, con una narrativa que invita a la reflexión en lugar de seguir un ritmo convencional. A destacar el contraste entre planos de situación, generales y fríos, y los interiores acogedores y cotidianos, acompasados estos de transparentes movimientos de cámara que invitan a la contemplación. Además la disposición de los interiores es teatral, con cierta frontalidad, una frontalidad que sería más exagerada en "Gertrud(1964)", una película por otro lado más psicológica que la que aquí tratamos. También asistimos a cierta abstracción espacio-temporal, la cual tiene su caso más paradigmático en "La Pasión de Juana de Arco" del mismo Dreyer.
     El director danés aspiró a hacer la película perfecta, al igual que la vida de sus protagonistas, todo muy acorde con el espíritu del protestantismo, pero estamos ante una película a medio camino entre la psicología y la religión, entre la duda y la fe. Solo el final es puramente religioso, el final de un camino, como la vida misma. Es un final también netamente terrenal porque a fin de cuentas la idea de la inmortalidad del alma es más humana que grandiosa, sobre todo en estos tiempos en los que la Biblia ha dejado de ser una obsesión para convertirse en una especie de lejana compañera que a veces no vemos pero que sabemos que esta ahí, acompañándonos en la distancia. Hoy en día vivimos en la cristianía de la que hablaba Raimon Panikkar. 
    En "Ordet" no hay personajes crueles, no es un film que toque temas como la culpa y la redención como otras películas religiosas. La única crueldad en todo caso seria la de Dios, que permite la muerte del hijo de Inger, que provoca la locura de Johanes, pero esto es inaprensible para sus protagonistas, más atados a la realidad circundante. Hay una dicotomía entre lo ateo, representado por el personaje de Mikkel, y lo religioso. También es una crítica contra el fanatismo religioso, representado en la obsesión del personaje de Johanes, que a pesar de recibir una educación religiosa vitalista, no pudo evitar caer en las tinieblas. Precisamente este vitalismo, inculcado por su padre (el personaje de Morten) es el que permite ser abierto, más tolerante con otras visiones religiosas. Solo cuando estamos tranquilos, cuando nos moderamos, aparece el milagro final, que no es otro que creer en lo que no vemos, y ese algo es el amor. Al ser el alma inmortal, al caer en la eternidad, el tiempo carece de sentido, el tiempo se para, al igual que las manecillas del reloj al final de la película, solo para funcionar otra vez devolviéndonos a la cotidianeidad.

domingo, 12 de junio de 2022

Éric Rohmer

Por lo general los personajes de Rohmer no tienen auténticos problemas, sino que se los crean ellos mismos para evitar el tedio, algo que es común en casi todos los films de la "Nouvelle Vague". Hay algunas excepciones, que para mi se encuentran entre lo mejor de su filmografía, ya que al ser más serias ganan en dramatismo, como "El amor después del mediodía" o "La inglesa y el duque". En la primera, ambientada en los primeros setenta, época de crispación e inadaptación, nunca sabremos cual será el destino de Chloé después de ser abandonada y eso (bien lo sabia Rohmer) es terrible, sobre todo después de que el guión se preocupara por construirle un pasado, una vida. Fréderic es incapaz de romper con la seguridad de los convencionalismos. Eso unido a un sincero amor por su mujer explica su cambio de actitud. La película tiene algo de visionaria y no ha envejecido con el tiempo.
    En muchos de sus films el arranque carece de suficiente fuerza; quiero decir que nos introducimos en un día más de sus protagonistas, cuando se levantan para ir a trabajar o empiezan sus vacaciones. A algunos esto puede echarles para atrás ya que es un comienzo demasiado realista, demasiado estéril. Pero con la historia se le da completamente la vuelta a la tortilla. Lo que no es más que un capricho se convierte en un auténtico motivo para vivir. Se podría decir de Rohmer que es realista, que lima la ficción, pero no tanto como para caer en el documentalismo. El realismo y la objetividad como medio, como paleta pictórica, no como fin.
    En el cortometraje "La Panadera de Monceau(1962)" la elección de los actores es natural, especialmente las actrices; Sylvie es la clásica burguesa y la panadera es el prototipo de la dependienta joven, tímida y dulce. De los seis cuentos morales cuatro(los largometrajes) son obras maestras. Después Rohmer entraría en los años ochenta con una serie de películas buenas, aunque un poco monocordes entre si. Son las "Comedias y Proverbios".
    Rohmer es el más discreto de los directores de la "Nouvelle Vague"; su obra es un constante interrogarse sobre la realidad y las relaciones humanas, vistas estas no desde su lado más crudo, casi siempre amables, pero desencantadas, fruto de la inseguridad de sus protagonistas. Pero todas coinciden en una cosa: la búsqueda del amor. Esta busqueda es explicita en "Los Cuentos Morales" donde el protagonista masculino salta de la mujer A a la mujer B para al final volver a la mujer A.

martes, 31 de mayo de 2022

El Pacto (2021) de Bille August


Se le ha reprochado a Karen Blixen ser supremacista, pero sus inolvidables recuerdos de África son irreprochables. Después de muchos años me reencuentro con Bille August, un cineasta clásico, quizá algo academicista, pero que sabe hacer girar los resortes del melodrama. "El Pacto" última película de este autentico discípulo de Bergman me recuerda a filmes como "Infiel" o "Encuentros Privados" de 
 Liv Ullmann, donde las relaciones amorosas pasan del rosa al negro. Pero ya no nos encontramos con personajes decimonónicos (véase "Gritos y Susurros") sino con personajes enteramente modernos, plenamente inmersos en el siglo XX.
    Hay muchas referencias en torno a este film: una, como bien ha señalado un critico podría ser "El Crepúsculo de los Dioses" de Billy Wilder, un autentico crepúsculo para la escritora, tanto vital como social, pero a mi me parece más acertada en lo que respecta a la trama a "Las Amistades Peligrosas" de Stephen Frears, sobre todo por ese comienzo de la mujer vampiro mirándose en el espejo, no muy alejada espiritualmente de los cuadros de Munch. El personaje de Karen Blixen, protagonizado por Birthe Neumann, guarda un indiscutible parecido con la autentica escritora, mientras que Simon Bennebjerg, a pesar de que le sigue el juego es un poco inexpresivo, demasiado anodino. No sabemos hasta que punto la escritora esta enamorada de él.
    Por lo demás en el entramado que hay entre los personajes principales (el pacto como lo llama Karen) está la gran mentira de este film, donde oímos chirriar más sus goznes, pero esto da paso a un ejercicio de poder autodestructivo que es donde reside lo más interesante. A pesar de que el tema es en líneas generales melodramático reina demasiado la claridad en sus exteriores, no vemos un solo día nublado, a pesar de encontrarnos en el norte de Europa, da la sensación de que siempre es verano. Esto lo hereda August de Bergman, que siempre hacia los rodajes en el estío, pero aquí es indudablemente un equivoco. Además reina demasiado el esteticismo en la puesta en escena, un rasgo original de August, que hace que la película no huela. Por eso lo más interesante sean ciertos guiños de guión, una adaptación de las memorias del propio Thorkild. La conclusión viendo este film y rastreando sus influencias es que toda la cultura nórdica (y por extensión la europea) está relacionada entre si de manera no solo intima sino también intimista. La película parece sugerir que todos nacemos con un pasado, y el dolor provocado por su recuerdo es inextinguible y nos transforma, tanto para bien como para mal.

miércoles, 18 de agosto de 2021

"Guerra y Paz" de León Tolstói

Para la gente de la nobleza rusa Napoleón es un símbolo de una revolución que comprenden pero que no comparten. ¿Cuál es el atractivo de una historia que ya conocemos? Pues que tiene el pulso de dos grandes genios cara a cara: Tolstói y Napoleón. Tolstói el dios, el narrador omnisciente, el poeta homérico. Napoleón el azote de Europa. "Guerra y Paz" es una ficción basada en hechos históricos, y como tal, pretende ser más real que la propia Historia, pero al final esta sobrevuela como un pájaro enorme arrojando su sombra sobre todos los personajes. Ni que decir tiene que la novela mezcla personajes reales con ficticios consiguiendo un resultado de cimientos sólidos y creíbles: entre los reales se encuentra al general ruso Kutúzov, que se enfrenta a Napoleón en Rusia, el príncipe Bagratión, herido mortalmente en la batalla de Borodino, o el secretario de estado Mijail Speranski llamado "el padre del liberalismo ruso". Pero ¿porqué leer una novela sobre aquella época en vez de un libro de historia?¿que nos aporta? Porque gracias a la novela accedemos a las interioridades de las gentes de aquellos tiempos, en cierto sentido "Guerra y Paz" es más real que la propia realidad.
     Vemos que rusos y franceses, no están tan alejados unos de otros, ya que la cultura rusa del siglo XIX es sabido que estaba muy influida por las modas francesas, que alcanzaron su máximo esplendor en la era napoleónica. El hecho de que se hablase en francés es sintomático de los nuevos tiempos que corren, tiempos revolucionarios y progresistas. Pero nadie, independientemente de su clase social, se libra de participar en la guerra como combatiente, excepto los mujeres por supuesto. En la paz estas llevan un gran protagonismo mientras que durante la guerra desaparecen, aunque están presentes de forma implícita ya que lo que pasa en la vida militar es en parte fruto de los tejemanejes, intereses y complots de las féminas, mucho más capacitadas que los hombres para el desenvolvimiento social, como la encantadora Natasha, de la que todos se enamoran. También somos testigos de la integración en el estamento militar de la nobleza, con lo cual podemos asistir, y Tolstoi no lo disimula, a la completa subordinación de esta al emperador ruso, primer indicio de su desaparición, como pasó en otras potencias europeas.
    Quizás el inconveniente de esta novela y por la que ha envejecido con el tiempo es que da una visión muy idealizada, romántica e incluso algo liberal de la guerra y del estamento militar, hace de la guerra un espectáculo, lo que está  muy alejado de la visión moderna y pesimista que hoy tenemos, dada por artistas como Goya o Stanley Kubrick entre otros muchos. Tolstói parece estar dando la razón a la provocadora frase del militar prusiano Carl von Clausewitz: "la guerra es la continuación de la política por otros medios". La guerra y la paz se alternan y complementan pero no debemos de perder de vista que la protagonista es la Historia por encima de sus protagonistas. Tolstoi también es psicólogo, y muestra, ya en la paz, cierto desencanto en las relaciones humanas. La paz tampoco es exactamente el paraíso, y la belleza no es necesariamente un signo de bondad, como bien lo personifica la bella Hélène. Eso si, a pesar de que esta y su hermano Anatole son personajes egoístas y pérfidos el escritor ruso se abstiene de criticarlos negativamente, por lo menos de forma directa. La novela del siglo XIX se caracterizó por explorar todos los rincones del corazón, y "Guerra y Paz" no es una excepción.
    Pero ¿puede un solo hombre cambiar la Historia?¿o son más importantes los movimientos sociales para modificar esta? En el caso de Napoleón estamos  ante uno de esos pocos casos en el que entramos en dudas, ya que después de el Europa no volvió a ser la misma: el genio militar al servicio de la Revolución, ese "espíritu del mundo" como dice Hegel, que ya de paso sostiene la tesis de "la Fin de L'Histoire". También Bertrand Russell apoya esta idea al decir, en su obra "El Poder", que "la conquista por la fuerza de las armas ha tenido que ver con el desarrollo de la civilización más que cualquier otro agente aislado". Tolstói también sentencia: "cuanto más poder, cuanto mayores vínculos con otras personas, menor es la libertad ".
    Por lo demás el argumento de fondo de esta novela es ya conocido por todos, un factor que juega en contra, sobre todo en una obra de más de mil páginas. Su división en partes y capítulos permite al escritor ruso correr una amplia carrera de fondo. Pero Tolstói sale triunfante, porque el mayor encanto de esta obra es sencillamente el poder de su ritmo narrativo, que refleja una constante sucesión lineal del tiempo, otro de los grandes protagonistas de esta obra; el paso del tiempo y el encadenamiento de las circunstancias puede de manera paradójica rejuvenecernos en vez de envejecernos. También "Guerra y Paz" está embebida de esa filosofía cristiana sencilla y vital tan cara al autor, que desarrolla con más profundidad en obras tardías como "El Camino de la Vida". Tal vez el mensaje de Tolstoi es que la humanidad siempre oscilará en esa dicotomía que reza el titulo de la novela. Ken Follett quiere imitarlo con su "Trilogía del Siglo" pero le falta el pulso de los grandes. Uno de esos grandes es sin duda Tolstói.

Michel Houellebecq

Los trabajos de este escritor son siempre el resultado de rellenar una carencia, un espacio que no había sido transitado por el resto de los escritores: la bioquímica, el turismo, el terrorismo, etc...Temas de candente actualidad pero que no habían sido lo suficientemente ficcionalizados. "Plataforma" tiene una estructura circular: empieza y acaba con un asesinato. En esta novela la mujeres más sabias son las prostitutas tailandesas. Houellebecq hace burla de la sociedad de consumo; efectivamente parece que el refugio espiritual que le queda al hombre occidental es el burdo materialismo, como si Nietzsche o el existencialismo, por poner dos ejemplos, hubieran quedados desfasados ante esta opaca realidad. Como bien expresa el escritor en sus obras él no cree que el comunismo funcione, pero esta completamente desencantado del capitalismo y de la democracia. La única postura que nos queda: el cinismo, o por lo menos la ironía como forma de supervivencia. Porque a fin de cuentas ¿no estamos ante una fría mecanización de las relaciones humanas, las personas objetos de usar y tirar, como parecen reflejar las fotografías de Jed en "El Mapa y el Territorio"? Houellebecq habla de las relaciones humanas con la precisión de un entomólogo, va desgranando cada uno de los mitos capitalistas: el turismo, el ocio, los mass media, etc, para mostrarnos que a pesar de todo no son nada, son meros espejismos consumistas. Ni siquiera el sexo es satisfactorio en su totalidad, es también otro producto de mercado. Y es que podríamos decir que el escritor francés seria una especie de bon-vivant frustrado. Ni siquiera el dinero le parece importante.
     A Houellebecq no le interesa tanto la filosofía como la sabiduría, si es que existe, ya que todo lo nihiliza con una prosa propia de un grupo de punk. Pero a pesar de todos sus excesos pornográficos, pesimistas o politicamente incorrectos más que como un escritor o un sabio lo veo como un amigo, de esos que te llevan de la mano y te muestran las verdades de la vida. Porque no debemos olvidar que él es el provocador del siglo XXI, en la linea de continuación de Voltaire, Baudelaire y Sartre. Por eso da la sensación de que no es demasiado original, como si ya nos sonara antes de conocerlo. Como decía Adorno:"Lo nuevo es la identificación de lo no idéntico". Houellebecq es exactamente lo que parece ser.         De todos modos hay cierto victimismo en su obra, injustificado quizá porque este hace sombra y ahoga a las verdaderas victimas de las circunstancias sociales. Pero, a pesar de sus excesos y provocaciones, el no deja de ser un ladrillo más de esa gran catedral que llamamos mundo, sociedad. De ningún otro escritor contemporáneo se ha hablado mas de su biografía, de como su vida ha influido en la exasperación de su obra. Dice Bertrand Russell que los intelectuales al no ser valorados por la sociedad suelen hacerse comunistas o encerrarse en su torre de marfil. Este no es el caso del escritor francés, sabido es de su apoyo a las políticas de Trump.
    

miércoles, 5 de mayo de 2021

Goya: luz y sombra

Se ha especulado sobre si Goya no era en el fondo sino una persona llana, un campesino. Esta hipótesis viene apoyada por el hecho de que no dejo ninguna obra escrita, aparte de su correspondencia. Pero viendo su pintura esta claro que estamos ante un personaje complejo. Goya es uno de los primeros pintores en tener gustos y aficiones propiamente burguesas, como la comida, la bebida, la caza, la moda, etc. Pero este carácter de bon-vivant se vera truncado por la enfermedad y la locura que le provocara la sordera. Sobre si es el verdadero autor de las pinturas negras esta claro que estas tienen un antecedente en el cuadro "Los Fusilamientos del 3 de Mayo", una de las obras artísticas más inquietantes sobre la violencia política. Seria raro que fuera otro pintor el autor de las pinturas, ya que de ser así este no nos ha dejado ninguna otra obra a la altura de estas. Pero las pinturas negras se debieron hacer en condiciones muy excepcionales porque ¿desde cuando alguien que esta deprimido o sufre un vacío profundo como el que reflejan estas pinturas se pone a pintar? Fuera como fuese fueron producidas por el terror de una muerte sentida y cercana. Las pinturas negras parecen un vomito del ser humano, una segregación, un excremento. Son tan oscuras que el hecho de que sean una fabulación no deja de ser anecdótico. Resulta curioso encontrar un lado tan oscuro y enigmático en un latino cuando la oscuridad es una característica propia de lo nórdico.
    Goya debió sufrir muchísimo por culpa de su sordera. Todo ello nos lleva a concluir que su vida fue infinitamente más dura que la de otros clásicos como Velázquez. Efectivamente mientras que la obra del sevillano gira en torno a la serenidad y el humanismo (humaniza hasta la guerra, véase "La Rendición de Breda", lo que lo sitúa en las antípodas de Goya) la obra del aragonés pasa de la misma serenidad (dentro de la corte real) a la crispación (véanse "Los Desastres de la guerra"). A esto deberíamos añadir el retraso social y económico del país. El mundo no es un lugar seguro.
    Goya no es técnicamente tan buen pintor aunque su paleta de colores esta basada en la del Velázquez, más tendente aquel en la utilización de los primarios armónicos, como vemos de forma paradigmática en "El Quitasol (1777)" . Eso si, ambos no pretendían disimular a toda costa la pincelada, el trazo, sino todo lo contrario, lo remarcaban, siendo Velázquez uno de los primeros en hacerlo. Estamos pues ante uno de los primeros ejemplos de pincelada impresionista. Goya tampoco era un gran anatomista: buscaba ante todo en la figura remarcar la expresividad, de hecho repetía poses y gestos en sus cuadros. Ante todo bebía más de la naturaleza empírica que de normas y preceptos. Solo era realista en sus retratos cortesanos, en los demás temas cae en la deformación, en la caricatura, en lo monstruoso. En esto vemos porque Goya es el primer moderno, el antecesor del movimiento expresionista. Su obra abarca más que sus coetáneos: sin duda fue el primer gran reportero de guerra y un gran crítico social (véanse "Los Caprichos"). Estoy convencido que muchas de las interpretaciones de sus pinturas son acertadas, como por ejemplo "Duelo a garrotazos", que representaría la eterna rivalidad de lo que se ha venido a denominar como las dos Españas. Es tal mi admiración por este pintor que llego hasta el punto de pensar que si no te gusta Goya no te gusta España.

jueves, 17 de diciembre de 2020

Marianne Faithfull

Dice Schopenahuer que la nación más melancólica es Inglaterra. Hay bastantes rastros de esta melancolía en la música y en el cine pero el clímax viene con Marianne. Todos sus discos están impregnados de esta melancolía tan propias de la poesía de estas tierras del norte. Escuchándola uno se da cuenta de que es hija del país en que nació, de que siente su cultura en las carnes. Un país, el de Wordsworth, que debía de ser muy aburrido antes de la aparición de Los Beatles en los 60. Ella como persona me interesa poco (demasiados excesos) pero es en su rol de cantante donde se mueve como pez en el agua. Cuando fue el movimiento hippie ella no se hizo hippie cuando fue el movimiento punk ella no fue punk, siempre mantuvo cierta distancia con las modas. Empezó cantando en una octava superior pero su voz se quebró con el resentimiento de los años y entonces fluyeron las verdades de la vida y la experiencia por su boca, fruto de los vicios, las penas y los cigarrillos. Habrá quien le parezca que ha perdido con los años, que su voz es demasiado pequeña, una tomadura de pelo. Pero eso me recuerda que las grandes interpretes se caracterizan precisamente por eso, por interpretar más que por alardear, por no tener grandes pretensiones, por ser profundas siendo naturales. El caso más paradigmático de esto es Billie Holliday, la cual tiene con Marianne muchos puntos en común y no solo el cantar (como puede ser cierta tendencia autodestructiva).
    Marianne pasa del vitalismo de una Nancy Sinatra en "Down for Dover" al más profundo de los pesimismos en "Late Victorian Holocaust". Serán estos los dos polos por los que transitaran entre medias una amalgama de registros, pero eso si, siempre haciendo una fuerte apuesta por la melodía. Se la ha comparado con Edith Piaf, aunque solo sea por el mérito de haber dicho por primera vez la palabra "puta" en una película. También esta considerada como una de las cantantes de cabaret más reconocidas a nivel mundial. Esta claro que las mejores canciones de sus últimos trabajos las ha compuesto Nick Cave, como en su último disco el tema "The Gypsy Faerie Queen". Pero yéndonos un poco más lejos en el tiempo como olvidar la imprescindible "Crazy Love" de su álbum "Before the Poison(2004)", también compuesta por Cave, sobre las contradicciones del amor. Muchas de sus canciones son como joyas de relojería, perfectas, solo desgarradas por su voz. Esto último se plasma literalmente en "City of Quartz", donde la canción arranca con el sonido de alguien dando cuerda a una caja de música. O en el tema "Deep Water" donde tres notas repetitivas imitan el gotear de una estalactita. También hay desgarro, suavidad y dulzura en "For Wanting You" donde se nos habla con cierto resentimiento de las relaciones de pareja. Siempre ha preferido las canciones de desamor a las de amor desaforado.
    Hay melancolía en Marianne, pero también nostalgia, todo envuelto en un pasado mítico que le toco vivir al lado de los Rolling Stones. Y es que ella tiene un genuino estilo personal, un magnetismo, al igual que la mítica banda. Este estilo es el destilado de una superviviente, no solo de la época que le toco vivir, sino (y esto es importante) ante todo del contraste entre su imagen de celebridad y ella misma. Estoy seguro de que suscribiría lo que dijo Marguerite Duras, eso de que uno bebe porque vive en un mundo sin la existencia de un dios paternal. El origen de todo es el dolor, pero también el deseo.

martes, 4 de agosto de 2020

El cine de Ang Lee

Domina en "Comer, beber, amar" el tono rosa. Las tres hijas del cocinero tienen sus problemas sentimentales pero este intenta transmitirles un mensaje de despreocupación: no hay nada más que ver en acción con que ilusión cocina y friega los platos. Ang Lee cae un poco en la autocomplacencia al enfatizar las acciones (en especial las culinarias) y los estereotipos (algo general en la obra del cineasta) pero no nos engañemos: estamos ante un film donde los personajes les gusta sentir (más que ante un film sensitivo) y esto exige la identificación del espectador, por otro lado no siempre dispuesto a estos compadreos positivos. Las tres hijas parecen resignadas a sus vidas un tanto monótonas, en especial la maestra, hasta que un elemento masculino aparece en sus vidas. Pero la película enfatiza una cosa: todo, las relaciones familiares, personales e incluso laborales están subordinadas a la comida, auténtico orgullo nacional. Incluso el amor está subordinado, lo más importante de sus vidas es el discurso previo al comer, donde el padre hace de maestro de ceremonias confuciano. La comida es por tanto testigo de los cambios sociales y políticos, en estrecha relación en la búsqueda de contactos y favores. Además el film parece sugerir que no necesariamente la comida tradicional tiene que estar reñida con la comida rápida o basura como la denominan algunos: ambas pueden convivir. 
    Hay en "Deseo, peligro", su mejor película, resonancias de Wong Kar-Wai, como el tema del desamor. La película abarca desde lo político, histórico y público hasta lo privado, intimo y erótico, una manera de rendir cuentas con el pasado. Fue una película arriesgada, ya que el sexo era (y sigue siendo) un tema bastante tabú en Asia. La única pega es que el relato solo va por donde le interesa al director, descuidando muchos detalles complementarios, sobre todo de la vida de Wong Chia Chi. Pero Lee aposto por la mezcla entre melodrama y suspense, y le salió redondo, en especial gracias a la maravillosa banda sonora de Alexandre Desplat.
     En muchas de las películas de Ang Lee el sueño de la gran ciudad tiene un especial protagonismo: New York, Taipei, Shanghai... una ciudad que ofrece oportunidades de desarrollo a sus protagonistas, pero para acabar en ocasiones en la frustración y el desamor, provocados también por el choque entre tradición y modernidad.
    El director taiwanés va oscilando entre encargos y proyectos personales, estos últimos mucho más interesantes. La demoledora "La Tormenta de Hielo", una critica a las supuestas libertades de la era hippie y toda una antítesis de su anterior trabajo "Sentido y Sensibilidad", es una buena película pero no es la mejor, ya que la vida en escasas ocasiones(que las hay) es así de fría. Ang Lee sabe contar historias, pero a costa de usar una narrativa clásica que da como resultado un producto un poco convencional, del cual se resienten sus películas. Cine para gente culta pero no erudita, como decía un crítico del más occidental de los directores asiáticos.

jueves, 30 de abril de 2020

Abbas Kiarostami

En el cine de Kiarostami la naturaleza tiene un papel trascendente. Es más importante el entorno, la circunstancia exterior que la interior. El dialogo gira en torno precisamente de eso, de las cosas bellas de la vida por las que merece ser vivida. El ejemplo más claro de esto último es "El sabor de las Cerezas(1997)", trabajo del director que nos ayuda a soportar esta vida imperfecta. Su protagonista nunca se deja llevar por la ira, es ante todo una victima de las circunstancias. Vemos a veces también, entre planos más generales, primeros planos en los que lo importante es ensalzar al hombre en su fisicidad, como pasa de manera extrema y reivindicativa en "Ten(2002)", como si el ser humano (en este caso la mujer) fuera el ser más perfecto de la naturaleza. Es un cine contemplativo, espiritual, fruto de muchos años de contacto directo con la poesía literaria. Hay también psicología pero esta es un medio para llegar a una interpretación de tipo filosófico sobre la vida, como esas cerezas por cuyo sabor merece la pena vivir. Siempre hay una huida hacia lo exterior, de dentro a fuera, como si los sentidos nos curasen el alma. Esto vendría encarnado de manera paradigmática en el partido de fútbol en Teherán de "El Viajero(1974)", para muchos una de sus mejores películas.
Es difícil ver paralerismos con otros cineastas o artistas. Como en Bresson asistimos a la repetición de escenas, para remarcar la diégesis del tiempo y el minimalismo argumental. Pero lo que esta claro viendo a Kiarostami es que la mejor visión de un país la hace un nativo.
    "Copia Certificada(2010)" es una obra en la que, como suele pasar mucho en el cine, mas que de arte se habla de un tema alrededor del arte: el tema del legado cultural, que por otro lado a mi me parece de escaso interés. Aunque es su obra más occidental, se hace tediosa a ratos. Es como una ficción dentro otra ficción, los personajes juegan a interpretar varios roles. De ahí su guion un poco despistado y laberíntico, casi absurdo. Pero a pesar de todo no es tan desesperante como el primer visionado de "El Viento nos llevará(1999)", paradojicamente para algunos su mejor obra.
    "Ten(2002)" es de los trabajos de Kiarostami más contradictorios. Y es una pena porque el film está bien de ritmo pero, a pesar de ser un intento de hablar del mundo del sexo femenino, practicamente solo nos habla del desamor (tema ya presente de manera indirecta en "El Sabor de las Cerezas"), y esto no lo es todo para las mujeres como cualquier mujer feminista puede corroborar. Para la protagonista principal su libertad es tan valiosa como el amor a su hijo, e intenta empatizarla a los demás. La conclusión es que es necesario un cambio social en la sociedad iraní para que la mujer encuentre su lugar.
    "Primer Plano(1990)" es una idealización de una pequeña estafa, un caso de suplantación de la personalidad. Digo idealización porque Kiarostami tendria problemas personales con su protagonista, Hossain Sabzian. Pero no debemos extrañarnos: este film es una visión poética de unos sucesos extraños pero que transcurren como ese tubo que gira y se desliza por una pendiente, metáfora de la vida misma. Kiarostami ve poesía en todas partes, está en las antípodas del cine de Hollywood, tiene un concepto de la libertad más profundo, alejado de las superficialidad de los efectos especiales y la post-producción. Su ambigüedad idiosincrásica, a medio camino entre el documental y la ficción, le da mucho juego, sobre todo en lo que respecta a soluciones formales. No quiero con esto decir que estoy a favor de la censura (en esta caso la iraní) pero si que el hecho de que exista no necesariamente significa una traba. A fin de cuentas la espiritualidad de Kiarostami bebe mucho de El Corán, que es un libro que vale la pena leer, aunque solo sea por su valor literario, como bien indica el crítico Harold Bloom. Pero no olvidemos que el director iraní no seria nadie sin la poesía de su país.